La vida a veces parece carente de aventura porque nos convencieron de que la épica solo sucede en desiertos de Arizona y no en Iztapalapa a las 7 p.m. Pero la verdad es otra: todo está en tu mente. Si tú quieres, puedes vivirla al estilo El bueno, el malo y el feo y fabricarte tu propio Once Upon a Time in CDMX sin necesidad de caballo (con que tengas una Italika medio destartalada es suficiente).

Pocas bandas capturan el espíritu de beber whisky casero, descansar una escopeta imaginaria en el pórtico de tu cabaña mental y gritar “sal de mi propiedad” a cualquier forastero que ose acercarse a tus caballos ficticios como Killer Wolf. Literalmente me hicieron sentir que estaba viviendo un DLC no autorizado de Red Dead Redemption… pero en plena Ciudad de México, con smog en vez de polvo y con puestos de quesadillas dudosas en lugar de cantinas texanas.
Sí, esto es chilango western. Y suena peligrosamente bien.
Whisky, contrabajo y ciencia ficción: el manifiesto de Killer Wolf
Killer Wolf es una banda mexicana formada en julio de 2022, radicada en la Ciudad de México, que decidió que el rock no tenía por qué sonar como playlist de cafetería hipster. Su fórmula: mezclar rock and roll, rockabilly, punk y psychobilly con una estética western que huele a pólvora, cuero y carreteras infinitas.
La alineación no juega a ser modesta:
- Alejandro Ayala (guitarra/voz)
- Jorge Martínez (contrabajo/voz)
- Gabriel Mazin (guitarra rítmica/voz)
- Erick Estrada (batería)
Su sonido ha sido descrito como “Western Rockabilly/Psychobilly”, pero eso se queda corto. Es como si Ennio Morricone hubiera tenido un hijo rebelde que decidió irse a tocar a un bar clandestino en la Doctores mientras veía películas clase B de ciencia ficción.
En 2024 lanzaron su álbum debut homónimo, editado en vinilo por Crazy Love Records, un sello alemán que no suele apostar por bandas tibias. Si Crazy Love te imprime en vinilo, es porque hueles a gasolina real, no a playlist curada por algoritmo.
Bastard Son y la fantasía de huir del Excel
El LP incluye temas como “Bastard Son”, “Criminal”, “El Camino”, “Tempestad” y “Adrenalina”. Desde el primer track queda claro que esto no es música para escuchar mientras haces un PowerPoint sobre métricas de engagement. Es música para imaginar que abandonas tu oficina godín, te subes a un Mustang del 68 (aunque en realidad sea un Uber), y decides que el mundo es territorio abierto.
Las letras hablan de rebeldía, aventura y hasta ciencia ficción. Porque sí: el western y la sci-fi siempre han sido primos incómodos. Ambos hablan de frontera, de territorio desconocido, de sobrevivir en paisajes hostiles. Solo que aquí la frontera puede ser Periférico y el paisaje hostil, el tráfico eterno.
Killer Wolf entiende algo que muchas bandas olvidaron: la música también es escapismo, pero no del tipo cobarde. Es escapismo que te regresa con más filo. Te da una identidad alterna. Durante 40 minutos no eres el tipo que paga impuestos; eres el forajido que cabalga entre luces de neón.
Underground, sudor y autenticidad sin filtro
En una escena saturada de bandas que parecen diseñadas para gustarle a tu algoritmo de Spotify, Killer Wolf apuesta por el circuito underground. Están activos en plataformas como Bandcamp y Apple Music, pero su esencia vive en el escenario: sudor, contrabajo golpeado con furia y una energía que no pide permiso.
No hay pose irónica. No hay guiños meta. Hay actitud directa, cruda y sin filtro. Y eso, en 2026, es casi revolucionario.
Mientras medio mundo intenta sonar “internacional”, ellos suenan a algo más interesante: a identidad. A apropiarse del western —ese género mitificado por Hollywood— y tropicalizarlo sin pedir disculpas. Es como si el Viejo Oeste hubiera decidido aprender a decir “órale”.
Once Upon a Time in CDMX
Lo más fascinante de Killer Wolf no es solo su sonido, sino la experiencia mental que provocan. Escucharlos es construir tu propia narrativa épica en medio de la cotidianidad chilanga. Es transformar el Oxxo en una cantina de frontera. Es convertir la azotea en territorio salvaje. Es decidir que tu vida no es aburrida: solo le faltaba soundtrack.
Porque al final, la aventura no está en mudarte al desierto; está en cambiar el lente. Y si necesitas ayuda para ajustar el enfoque, estos cuatro tipos ya grabaron la banda sonora.
Killer Wolf no es nostalgia barata. Es una declaración: puedes vivir como si cada esquina fuera un duelo al amanecer. Aunque el duelo sea contra la renta.
Y eso, querido lector, es más punk que cualquier playlist “indie sad boy”.

Killer Wolf is a Mexico City–based band blending rockabilly, punk, psychobilly and western aesthetics into a raw, rebellious sound. Their 2024 self-titled debut, released on vinyl by Crazy Love Records, captures themes of adventure, outlaw identity and science fiction, creating a unique “chilango western” experience within the Mexican underground scene.
