Hace apenas una semana, Pepsi lanzó un nuevo comercial que ya es viral, y lo hizo por una razón muy concreta: reavivar la histórica rivalidad con Coca-Cola, esta vez usando un elemento visual profundamente asociado a su competidor para contar una historia inesperada y cargada de humor.
Un comercial con nombre y propósito
El anuncio en cuestión se titula “The Choice” y fue creado para el Super Bowl LX, el momento más visto del año para la publicidad televisiva. Su público objetivo no es solo el espectador casual, sino cualquiera que recuerde la clásica guerra de estos dos refrescos y el icónico símbolo de Coca-Cola: el oso polar.
La pieza fue dirigida por Taika Waititi, cineasta ganador de un Oscar que incluso aparece en el comercial como el terapeuta del protagonista.

¿Qué muestra el comercial?
La historia del anuncio es, a la vez, simple y cargada de significado:
- Empieza con un oso polar (el mismo tipo de personaje que Coca-Cola ha utilizado durante décadas en su publicidad navideña) participando en una prueba de sabor a ciegas.
- Sin ver las latas, el oso prueba Pepsi Zero Sugar y Coca-Cola Zero Sugar, y elige Pepsi.
- La sorpresa ante esa elección lleva al oso a una especie de “crisis existencial”, donde reflexiona sobre su identidad, llega a terapia con el propio Waititi y finalmente encuentra consuelo con otro oso que también disfruta Pepsi.
Para darle un tono aún más disruptivo, el comercial incorpora referencias a la cultura pop reciente, incluyendo una escena viral que se vivió en un concierto de Coldplay en el 2025, con un guiño a la famosa kiss cam que inundó redes sociales ese año.
La audacia de usar al oso polar
Que Pepsi use un oso polar como protagonista no es un accidente ni un simple recurso visual: es una decisión estratégica profundamente simbólica.
Desde los años 90, Coca-Cola ha utilizado estos animales en anuncios emblemáticos (especialmente en campañas navideñas) que han convertido a los osos polares en una especie de mascota no oficial de la marca. Ese uso continuado ha grabado en la mente del público la asociación entre Coca-Cola y estos tiernos animales blancos.
Pepsi decidió apropiarse de esa asociación cultural para transformarla: el oso, lejos de representar unión, tradición y familiaridad (como suele hacer Coca-Cola), se siente confundido tras descubrir que prefiere Pepsi. Esa narrativa transforma al símbolo tradicional en un personaje que rompe con lo esperado y pone en tela de juicio la lealtad de marca.

Humor, referencias culturales y estrategia de marca
El tono del comercial no es agresivo desde un punto de vista verbal. Pepsi no insulta directamente a Coca-Cola, pero sí crea un escenario que sólo puede leerse como una broma sofisticada hacia su rival: el oso que representa la identidad de Coca-Cola elige otra marca.
Además, al incorporar elementos de una historia viral reciente, Pepsi logra un doble efecto:
- Capitalizar un fenómeno pop: la referencia al momento viral de Coldplay hace que se hable del comercial incluso fuera del contexto de la rivalidad de las marcas.
- Generar conversación y memes: las imágenes del oso polar “traicionando” a su marca tradicional ya han empezado a circular en redes con miles de comentarios y remixes.
La historia detrás de los osos polares en publicidad
¿Por qué los osos polares son tan rápidamente asociados con Coca-Cola? La respuesta está en décadas de consistencia publicitaria.
Desde 1922 la marca incluyó por primera vez un oso polar en una de sus piezas promocionales, pero fue en los años 90 cuando estas figuras se convirtieron en protagonistas de campañas masivas durante las temporadas navideñas, acompañados de escenas familiares, nieve y una sensación cálida de unión.
Esa persistencia construyó una asociación emocional muy fuerte: para muchas personas, ver un oso polar ya evoca instantáneamente a Coca-Cola. Esa vinculación es lo que convierte la jugada de Pepsi en algo más que una simple broma: es una apropiación narrativa y simbólica con impacto cultural.

Más que un anuncio: un movimiento estratégico
Este comercial de Pepsi no sólo busca entretener. En un evento como el Super Bowl, donde los anuncios compiten por atención global, cada pieza es un mensaje directo al corazón del consumidor y al ego del competidor.
Al sacudir un símbolo tan arraigado como el oso polar y combinarlo con humor, cultura pop y un mensaje implícito sobre preferencias reales de sabor, Pepsi no solo captó atención, sino que reavivó la conversación sobre quién gana realmente la “guerra de las colas”.
El comercial “The Choice” es un claro ejemplo de cómo una marca puede usar la historia, la cultura y la nostalgia para contar una historia inesperada y memorable. Al poner al oso polar en el centro de una narrativa donde elige Pepsi, la marca azul no solo provocó una sonrisa, sino que activó un debate global sobre lealtad, identidad y preferencia de sabor.
Y mientras Coca-Cola guarda silencio, Pepsi está ganando algo aún más valioso que un anuncio: la conversación que la acompaña.
Aquí te dejo el anuncio de Pepsi para que lo puedas ver.
