La rivalidad entre Adidas y Puma no es simplemente la competencia entre dos marcas de ropa deportiva. Es un relato profundamente humano, originado por una disputa familiar que terminó por dividir no solo a una empresa, sino a un pueblo entero, y dar origen a dos de las marcas más influyentes de la historia del deporte. Esta historia representa una lección de estrategia empresarial, identidad de marca, marketing deportivo y resiliencia corporativa que aún hoy sigue inspirando y enseñando.


El origen: una empresa familiar y una ruptura

Todo comenzó en la ciudad alemana de Herzogenaurach en 1924, cuando los hermanos Adolf (Adi) y Rudolf (Rudi) Dassler fundaron juntos una fábrica de calzado deportivo: Gebrüder Dassler Schuhfabrik. Su empresa ganó notoriedad cuando el atleta Jesse Owens, usando sus zapatos, ganó cuatro medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936. Sin embargo, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la relación entre ambos hermanos se deterioró irreversiblemente.

Por diferencias personales, políticas y de liderazgo, la empresa se dividió en 1948. Adi fundó Adidas (nombre derivado de su propio apodo y apellido), mientras que Rudi fundó Puma. Así nacieron dos imperios a partir de una disputa fraternal. La escisión también dividió al pueblo: familias, clubes deportivos, negocios e incluso bares tomaron partido por uno u otro.


Una rivalidad que marcó una ciudad y al mundo

Herzogenaurach se convirtió en un símbolo de la polarización. Se le conocía como “la ciudad de los cuellos doblados”, porque los habitantes se miraban los zapatos antes de entablar conversación, para saber si eran «del otro bando». Clubes deportivos locales eran patrocinados por Adidas o Puma, pero nunca por ambos. La disputa fue tan intensa que solo hasta 2009 las empresas organizaron un partido amistoso entre empleados para poner simbólicamente fin a décadas de distancia.

Lo que empezó como una pelea familiar escaló hasta convertirse en un duelo corporativo global. Adidas y Puma fueron los primeros en comprender el poder del deporte como canal de marketing masivo. Ambas marcas apostaron por la innovación y el patrocinio de atletas como motores de crecimiento.


Innovación, atletas y marketing como ejes estratégicos

Adidas se posicionó como una marca centrada en la tecnología, el rendimiento deportivo y la colaboración con federaciones nacionales. Fue pionera en desarrollar tacos intercambiables y estableció alianzas con selecciones y ligas alrededor del mundo. Las tres rayas se convirtieron en un ícono visual inconfundible.

Por otro lado, Puma apostó por un enfoque más arriesgado y provocador. Su momento más emblemático llegó en el Mundial de 1970, cuando logró que Pelé, el futbolista más famoso del planeta, se atara los cordones de sus botines Puma justo antes del saque inicial de un partido, con las cámaras enfocándolo. Esta jugada de marketing rompió un supuesto “pacto de caballeros” entre las marcas y catapultó a Puma al estrellato internacional.

Ambas empresas comprendieron el valor del endorsement, es decir, del respaldo de figuras deportivas como vehículo para legitimar la marca, aumentar su alcance y generar pertenencia.


Diversificación y expansión internacional

Con el tiempo, tanto Adidas como Puma evolucionaron más allá del calzado deportivo. Adidas expandió su línea hacia ropa, accesorios, relojes y lifestyle, y se consolidó como una de las marcas más grandes del mundo. Puma, por su parte, apostó también por el cruce entre deporte y moda urbana, colaborando con artistas, diseñadores y celebridades como Rihanna y JAY-Z, logrando reposicionarse en un público más joven y urbano.

Ambas marcas también se insertaron en el streetwear, las colaboraciones con diseñadores de alta costura y la cultura sneakerhead, donde el producto ya no es solo funcional, sino símbolo cultural y de estatus.


Diferencias estratégicas y evolución reciente

En años recientes, Adidas ha mantenido una línea de crecimiento sólida, con un enfoque claro en innovación tecnológica, sustentabilidad y colaboraciones estratégicas con marcas como Yeezy, Prada y Gucci. Además, ha invertido en plataformas digitales, ecommerce y la integración de experiencia física y virtual.

Puma ha tenido desafíos más marcados, especialmente en rentabilidad y estrategia. Aunque ha logrado acuerdos valiosos con figuras como Neymar Jr., su posicionamiento ha sido menos consistente. En 2024-2025, enfrentó una reestructuración de liderazgo para intentar recuperar terreno en el mercado global.


Enseñanzas de marca, marketing y gestión empresarial

La historia de Adidas vs Puma nos deja múltiples aprendizajes:

  • El storytelling como activo: Una narrativa poderosa, en este caso familiar, le da profundidad emocional a la marca y facilita la conexión con el consumidor.
  • La importancia del símbolo: Tanto las tres rayas de Adidas como el felino de Puma funcionan como signos visuales fuertes y memorables, facilitando la construcción de identidad.
  • La competencia impulsa la innovación: El hecho de tener una rivalidad visible obliga a las marcas a no dormirse, a innovar constantemente y a observar cada movimiento del competidor.
  • El atleta como embajador emocional: La asociación con figuras del deporte no solo posiciona el producto, sino que transmite valores, aspiraciones e historias que el consumidor hace suyas.
  • La marca es más que el producto: Ambas compañías han demostrado que una marca bien gestionada puede diversificarse con éxito a múltiples segmentos, desde la alta moda hasta el gaming.

El valor de una rivalidad bien gestionada

Aunque la disputa original fue dolorosa para los Dassler, terminó convirtiéndose en un catalizador de dos imperios. Hoy, ambas marcas reconocen su origen común, pero han seguido caminos diferentes. Adidas se ha consolidado como líder global junto con Nike, mientras Puma se posiciona como un actor fuerte con estilo propio.

El enfrentamiento entre Adidas y Puma no fue solo un choque de negocios, sino una historia de marca, identidad y perseverancia. En un mundo donde el consumidor busca autenticidad, historia y propósito, este caso demuestra que las emociones también construyen mercado.


Pocas historias del marketing deportivo y la industria del calzado son tan fascinantes y reveladoras como la de Adidas y Puma. De una fábrica familiar en la Alemania de entreguerras nacieron dos de las marcas más influyentes de la historia del deporte moderno. Su enfrentamiento traspasó las fronteras del negocio para volverse parte del ADN cultural de generaciones enteras.

Hoy, sus productos siguen siendo utilizados por atletas, músicos, diseñadores y fans alrededor del mundo. Pero más allá de la competencia comercial, lo que perdura es la lección de cómo una marca con historia, coherencia y estrategia puede trascender crisis, cambios de mercado y contextos sociales para convertirse en un símbolo global.


Referencias (APA)

HowStuffWorks. (s.f.). The family feud that spawned Adidas and Puma.
TBS News. (2023). Adidas and Puma: How a sibling rivalry gave rise to two giants of the sports world.
Wikipedia. (2024). Adidas – History.
Wikipedia. (2024). Puma (brand) – History.
El País. (2025). Puma frente a Adidas: por qué una marca se estrella y la otra triunfa en bolsa.
Reuters. (2025). Puma replaces CEO over differing views on strategy.