
El medio tiempo ya no es solo música: es poder cultural. ¿Bad Bunny está a punto de romper el récord?
Hay artistas que hacen conciertos. Y hay otros que hacen historia. El Halftime Show del Super Bowl pertenece a la segunda categoría: un escenario donde no se canta, se consagra. Este año, mientras el mundo miraba los Grammy, un nombre volvió a dominar titulares, playlists y conversaciones: Bad Bunny. Ganó, fue el más mencionado… y aun así no pudo presentarse. ¿La razón? El contrato más poderoso del entretenimiento estadounidense. ¿Estamos viendo al próximo artista que rompa todos los récords del medio tiempo? Spoiler: no es solo una posibilidad. Es una advertencia.
Cuando el Halftime Show dejó de ser un show (y se volvió un fenómeno cultural)
El medio tiempo del Super Bowl no siempre fue ese evento que paraliza redes, agendas y países enteros. Hubo un momento —sí, hubo un antes— en el que era solo un intermedio. Hasta que alguien entendió el poder simbólico de ese escenario.
Ese alguien fue Michael Jackson.
En 1993, su aparición no solo elevó el rating: redefinió el concepto de espectáculo en televisión. A partir de ahí, el Halftime dejó de ser entretenimiento para convertirse en una declaración cultural. El mensaje fue claro: quien pisa este escenario, entra al Olimpo del pop.
Y desde entonces, cada edición ha sido una batalla silenciosa por atención, impacto y memoria colectiva.

Los Halftime Shows más vistos de la historia
No se trata solo de números, pero los números cuentan historias incómodamente claras, si no los has visto te invitamos a ver y opinar sobre ¿cuál es tu favorito?
1. Michael Jackson (1993)
El blueprint. El momento cero. El día que el Halftime se volvió evento global.
2. Katy Perry (2015)
Más de 118 millones de espectadores. Tiburones, fuegos artificiales y una estética meme-friendly antes de que TikTok existiera.

3. Lady Gaga (2017)
Pop teatral, performance total, narrativa de estrella.
4. Shakira & Jennifer Lopez (2020)
El año en que el español sonó sin pedir permiso en el escenario más mainstream del planeta.
5. Rihanna (2023)
Sin invitados, sin cambios de vestuario, sin coreografías exageradas… y aun así, uno de los shows más vistos de la historia. El poder del aura.

6. Kendrick Lamar (2025)
El artista que convirtió el rap en discurso cultural global, haciendo fuertes declaraciónes en un escenario inolvidable.

Todos distintos. Todos memorables. Todos con algo en común: trascendieron su tiempo.
Bad Bunny y el Grammy que lo confirmó todo (aunque no cantó)
Mientras el mundo hablaba del Halftime, los Grammy lanzaron otra señal igual de poderosa. Bad Bunny fue el artista más mencionado de la noche. Y además, ganador.
No fue sorpresa. Fue confirmación.
Lo interesante no es solo que ganara, sino lo que no hizo: no se presentó en el escenario. ¿Por qué? Porque cuando estás en la conversación del Super Bowl, las reglas cambian.
El contrato del Halftime Show es claro:
Si eres parte del show, no puedes hacer performances televisados que compitan en impacto.
En otras palabras: el Super Bowl no comparte atención.
Y Bad Bunny está justo en ese punto donde su silencio pesa más que cualquier actuación.

El idioma ya no es barrera: es protagonista
Aquí viene el giro cultural.
Durante décadas, el Halftime fue territorio exclusivo del pop anglosajón. Hoy, eso suena… viejo. El español ya no es “exótico”. Es mainstream.
Bad Bunny no solo canta en español.
Hace que estadounidenses, europeos y asiáticos canten en español sin darse cuenta.
Eso es poder cultural real.
No es casualidad que el interés por artistas latinos haya explotado después de momentos clave del Super Bowl. El Halftime dejó de ser “pop” para convertirse en música global.
Y ahí es donde Bad Bunny no solo encaja: lidera.

¿Puede Bad Bunny romper el récord?
La pregunta no es si puede llenar el escenario.
La pregunta es si el mundo está listo para verlo hacerlo a su manera.
Bad Bunny no necesita fuegos artificiales excesivos.
No necesita invitados sorpresa para validar su impacto.
Tiene algo más difícil de conseguir: relevancia cultural sostenida.
Si llega al Halftime Show:
- No sería “el primer latino”.
- Sería el artista que consolidó el español como idioma central del pop global.
- Sería el show que haría que medio planeta se pregunte:
“¿Cómo llegamos hasta aquí?”
Y eso, históricamente, es lo que rompe récords.

El Halftime ya no es música, es identidad
El Super Bowl siempre ha sido un espejo de su época.
Antes reflejaba el sueño americano.
Hoy refleja la conversación global.
Bad Bunny no representa sólo música. Representa generación, idioma, ruptura y nueva normalidad.
Tal vez no sepamos cuándo será su LineUp
Pero una cosa es clara: el escenario ya lo está esperando.
La verdadera pregunta no es si romperá el récord.
La pregunta es:
