PepsiCo ha presentado una profunda renovación de su identidad visual corporativa, la primera en más de dos décadas. Este cambio representa mucho más que un rediseño gráfico: es un posicionamiento estratégico alineado con su evolución como empresa global de alimentos, bebidas y sostenibilidad. A través de una nueva paleta cromática, tipografía y logotipo, PepsiCo busca reflejar mejor quién es hoy y hacia dónde se dirige como marca matriz de más de 500 productos alrededor del mundo.


¿Qué cambia en la nueva imagen?

La nueva identidad de PepsiCo reemplaza un logotipo que había estado vigente desde finales de los años noventa. La actualización presenta una “P” estilizada en minúscula como elemento central del diseño, acompañada por formas gráficas que evocan agua, hojas y granos, lo cual hace referencia a los pilares de su negocio: bebidas, alimentos y sostenibilidad.

La tipografía se vuelve más amigable y accesible, mientras que la paleta cromática cambia hacia tonos más cálidos y naturales: verdes, ocres, azules suaves y marrones. Esto contrasta con el azul y rojo clásico que dominaba su comunicación anterior, especialmente asociada a su marca de refrescos. También se introduce un nuevo eslogan: “Food. Drinks. Smiles.”, que sintetiza la misión corporativa en tres palabras simples y emocionales.

La implementación del rediseño se aplicará progresivamente a empaques, plataformas digitales, materiales institucionales y comunicación en redes sociales.


¿Por qué PepsiCo está haciendo este cambio ahora?

El rediseño responde a varias necesidades estratégicas. Primero, la empresa busca dejar de estar tan estrechamente relacionada con su producto homónimo (Pepsi) y reposicionarse como un conglomerado global con marcas diversas como Gatorade, Quaker, Doritos, Lay’s o Tropicana.

Segundo, estudios internos mostraban que la mayoría de los consumidores asociaban PepsiCo exclusivamente con bebidas carbonatadas, y no con su vasto portafolio de productos. Por tanto, una identidad visual unificada ayuda a comunicar que PepsiCo va más allá de un solo tipo de producto.

Tercero, el rediseño ayuda a transmitir los compromisos de sostenibilidad y salud que la compañía ha impulsado en los últimos años bajo su estrategia llamada “pep+” (PepsiCo Positive). La nueva imagen refleja estos valores de manera visual, especialmente a través del uso de símbolos naturales y colores terrosos.

Finalmente, el cambio responde a una necesidad de modernización. En un entorno digital, móvil y globalizado, la identidad gráfica debe ser flexible, coherente y apta para múltiples plataformas.


¿Cuál es el valor agregado desde el marketing?

Desde una óptica de branding y marketing estratégico, la nueva imagen representa una oportunidad para reforzar la percepción de PepsiCo como una compañía comprometida, diversa y moderna.

a) Posicionamiento de holding global: La nueva imagen permite desvincular la empresa del refresco Pepsi y darle protagonismo al conglomerado como matriz de un portafolio extenso. Esto es clave para inversionistas, medios, empleados y consumidores.

b) Comunicación con propósito: Al integrar gráficamente elementos que representan sostenibilidad y bienestar, la imagen comunica propósito corporativo y fortalece la narrativa en torno al impacto positivo de la marca.

c) Engagement con nuevas audiencias: El rediseño es visualmente más fresco y adaptable a redes sociales, lo que facilita conectar con generaciones más jóvenes, digitalizadas y exigentes.

d) Identidad coherente y flexible: Una marca corporativa sólida puede facilitar campañas integradas entre productos, aprovechar sinergias comerciales y reducir costos de comunicación.

e) Diferenciación competitiva: En un mercado saturado de productos alimentarios, tener una identidad visual fuerte y moderna puede convertirse en un diferenciador frente a marcas más conservadoras o desactualizadas.


¿Qué retos puede enfrentar este cambio?

Aunque la estrategia parece clara, toda transición conlleva riesgos y desafíos:

a) Aceptación del consumidor: Algunos segmentos podrían resistirse al cambio o sentir que se pierde la conexión con la historia visual anterior.

b) Consistencia en la aplicación: La nueva identidad debe aplicarse con precisión en todos los mercados y marcas subsidiarias para evitar ruido visual o mensajes contradictorios.

c) Tiempo y costos: Implementar una nueva identidad global implica tiempo, inversión en reempaque, capacitación y rediseño de múltiples puntos de contacto.

d) Coexistencia con sub-marcas: PepsiCo debe asegurarse de que las marcas individuales sigan teniendo autonomía visual, pero que puedan integrarse dentro de esta nueva narrativa de grupo.

Whitestown – Circa March 2021: Pepsico and Frito Lay distribution center. Frito-Lay is a subsidiary of PepsiCo that manufactures chips and other salty foods.

El rediseño de PepsiCo no es simplemente una cuestión estética: es un cambio estructural en cómo la compañía se presenta ante el mundo. Representa una evolución desde una marca centrada en bebidas hacia una empresa diversificada, sostenible y moderna. Desde el punto de vista del marketing, es una jugada audaz pero necesaria que busca reposicionar a PepsiCo como un líder global con propósito, capaz de conectar emocionalmente con sus consumidores en la era digital.

Este movimiento confirma que el diseño no solo transmite identidad, sino que también puede ser una herramienta poderosa de transformación empresarial y conexión estratégica.


Referencias (APA)

PepsiCo. (2025, 28 de octubre). PepsiCo introduces a bold new corporate brand identity.
Adams, P. (2025, 29 de octubre). PepsiCo overhauls corporate branding to broaden focus beyond PepsiMarketing Dive.
Brooks, S. (2025, 29 de octubre). How PepsiCo’s branding change represents the CEO’s visionBusiness Chief.
Hilder, R. (2025, 30 de octubre). PepsiCo rebrands for the first time in 25 years, and I’m underwhelmedCreative Bloq.
FoodDigital. (2025, 30 de octubre). PepsiCo’s corporate rebrand reflects strategic evolution.