Tras el revuelo causado por la campaña de Friend, el collar con inteligencia artificial que “te escucha y te acompaña”, Heineken aprovechó el momento para lanzar una respuesta brillante, irónica y perfectamente alineada con su marca: una valla publicitaria en el metro de Nueva York con el mensaje “The best way to make a friend is over a beer”.

La campaña de Friend, que invirtió más de 1 millón de dólares en publicidad exterior en el metro neoyorquino, generó controversia por su propuesta: un wearable que actúa como un “amigo artificial”, grabando lo que ves y escuchas. Los anuncios fueron criticados, rayados y tachados por usuarios que los consideraron invasivos y perturbadores.

Heineken, con su característico tono relajado y social, vio una oportunidad perfecta para reivindicar la amistad real. En su valla, colocó un collar abrebotellas como “wearable útil” y lanzó su mensaje con humor: una invitación a conectar de verdad, cara a cara, con una cerveza en mano.

¿Por qué funcionó tan bien esta respuesta?

  • 🍻 Timing perfecto: aprovechó el ruido mediático de Friend para insertarse en la conversación.
  • 😄 Tono empático y divertido: contrastó la frialdad tecnológica con la calidez humana.
  • 📍 Ubicación estratégica: colocó su valla en el mismo entorno donde Friend había generado polémica.
  • 💬 Mensaje claro: sin atacar directamente, Heineken ofreció una alternativa más humana y social.

La campaña fue celebrada en redes sociales como un ejemplo de marketing reactivo bien ejecutado, donde una marca responde con creatividad, sin confrontación directa, pero con un mensaje contundente.