En un mundo donde la inteligencia artificial se integra cada vez más a la vida cotidiana, una startup llamada Friend.com ha llevado el concepto al extremo: crear un collar con una “bolita” inteligente que acompaña a las personas, escucha todo lo que dicen y observa todo lo que ven. El dispositivo, presentado como un “amigo artificial”, ha generado una mezcla de curiosidad, incomodidad y rechazo.

La empresa recibió una inversión inicial millonaria para lanzar el producto y decidió apostar fuerte en su campaña de lanzamiento: más de un millón de dólares invertidos en publicidad en el metro de Nueva York, con presencia en más de 11,000 tarjetas en vagones, 1,000 carteles en plataformas y 130 paneles urbanos.

¿Qué es Friend?

Friend es un wearable de inteligencia artificial que se lleva como un collar. Su diseño minimalista incluye una esfera que actúa como micrófono, cámara y asistente personal. La idea es que el dispositivo “viva contigo”, registrando lo que ves, escuchas y haces, para ofrecerte compañía, asistencia y memoria contextual.

Según su creador, Avi Schiffmann, Friend busca ser el primer paso hacia una IA verdaderamente integrada en la vida humana. Pero esa visión ha generado más preguntas que entusiasmo.

Una campaña millonaria… y rayada

La campaña publicitaria en el metro de Nueva York fue pensada para posicionar a Friend como una marca disruptiva. Sin embargo, los anuncios —blancos, minimalistas y provocadores— fueron rayados, vandalizados y criticados por usuarios que los consideraron invasivos, inquietantes y poco éticos.

La reacción del público ha sido clara: la idea de tener una computadora que lo escucha todo y lo ve todo no genera confianza, sino incomodidad. En redes sociales, muchos compararon el dispositivo con una distopía tecnológica, mientras que otros cuestionaron los límites de la privacidad y el consentimiento.

¿Tecnología o vigilancia?

Friend.com plantea una pregunta profunda: ¿hasta qué punto estamos dispuestos a convivir con la inteligencia artificial? Aunque el dispositivo promete asistencia personalizada, memoria aumentada y compañía constante, también abre la puerta a una forma de vigilancia voluntaria.

La mala recepción de la campaña sugiere que, por ahora, el público no está listo para abrazar una IA que lo siga a todas partes. Y aunque la inversión fue ambiciosa, el verdadero reto será ganarse la confianza de los usuarios, no solo su atención.

REFERENCIAS:https://alritmodemiami.com/noticias/negocios/friend-la-startup-de-ia-que-apuesta-por-el-metro-de-nueva-york/